Las soldaduras especiales representan un conjunto de procesos de unión que se aplican en situaciones donde los métodos de soldadura tradicionales no son suficientes.
Estas técnicas se caracterizan por su complejidad, la necesidad de equipos especializados y personal altamente capacitado.
Entre las soldaduras especiales más comunes se encuentran la soldadura de materiales disímiles, la soldadura subacuática, la soldadura de alta presión y la soldadura de aleaciones especiales como el titanio, el inconel o el magnesio. Estos procesos requieren equipos y conocimientos especializados para garantizar la integridad y durabilidad de las uniones.