Dispositivo esencial que se utiliza para inyectar fluidos de alta presión, como agua, lodo o aire, directamente en el pozo.
Este flujo a presión permite arrastrar fragmentos de roca y sedimentos fuera del pozo, manteniéndolo limpio y asegurando la continuidad de la perforación sin interrupciones. Ayudan a enfriar las herramientas de perforación, previniendo el sobrecalentamiento y reduciendo el desgaste.
Este proceso también estabiliza las paredes del pozo al aplicar presión interna, lo que evita derrumbes y garantiza un entorno de trabajo seguro y controlado. Estos accesorios pueden ajustarse para controlar el flujo y la presión de inyección, adaptándose a las condiciones específicas del terreno y del tipo de perforación.