Dispositivos diseñados para reducir y controlar la presión de los gases almacenados en cilindros, permitiendo su uso seguro y eficiente en diversas aplicaciones industriales, como la soldadura, el corte de metales y otros procesos que requieren un suministro constante de gas.
Los reguladores se encargan de bajar la alta presión del gas comprimido hasta un nivel adecuado para el equipo que lo utiliza, asegurando una salida precisa y estable. El funcionamiento de un regulador se basa en el equilibrio de fuerzas entre el diafragma y el resorte.
Posee componentes como manómetros que indica tanto la presión del cilindro como la presión de salida, y una válvula de ajuste que permite controlar el flujo de gas. Su correcta operación es esencial para evitar sobrepresiones que puedan dañar el equipo o provocar situaciones de riesgo.